viernes, 19 de octubre de 2012

LA INCREÍBLE MÁQUINA HUMANA


Es notable el interés que este documental ha despertado en mí, desde su mismo título, en el cual se equipara al cuerpo humano con una máquina compleja y de casi perfecto funcionamiento, nada alejado de la realidad. Creo que es fascinante el modo en que nuestro organismo funciona y responde a determinadas situaciones, y es por ello que debería existir una mayor educación al respecto, y una información más cercana sobre esto para la gente de a pie.

El vídeo comienza tratando sobre la piel, lo que comúnmente se cree que no es más que la parte de nuestro cuerpo más superficial, la que recubre nuestros huesos, vísceras y músculos internos. Pero, como se puede observar, va mucho más allá, desde una extraordinaria capacidad sensitiva a una función de regulación térmica vital, permitiéndonos mantener nuestro cuerpo a la temperatura necesaria para mantener nuestro organismo con vida. Por otro lugar, me llama la atención ver que el color de los ojos o de la piel depende de la cantidad de melanina de cada ser humana, y me aterra ver cómo existe aún gente que es capaz de discriminar a otros seres humanos por el simple hecho del color de su piel.

Pero no es la piel el único de los maravillosos órganos sensitivos que poseemos. El oído capta vibraciones existentes en un espacio cercano y las transmite al cerebro en forma de información, al igual que es vital para nuestro equilibrio, así como la vista. Esta es capaz de colmar nuestras neuronas de información a través de la luz que captan los fotoreceptores, a veces frágiles de ser dañados. Me lastimó ver a la mujer que, con el paso del tiempo, había ido perdiendo visión, pero creo que cualquier persona que pierda la capacidad de alguno de sus sentidos, por traumático que esto pueda llegar a ser, debe aceptarlo y adaptarse de la mejor manera posible a esa nueva situación de vida. Aunque me invade de alegría ver que la ciencia y los avances tecnológicos puedan ayudar a recuperar, en este caso, la visión de aquella mujer.

En cuanto al gusto, desconocía el gran número de papilas gustativas de nuestra boca, las cuales dan comienzo a un proceso por el cual el alimento que ingerimos se transforma en nutrientes, que más tarde serán convertidos en energía.

 El olor como resultado de la respiración no es sino una pequeña porción de todo lo que esta nos brinda. Desde ser capaz de producir espectaculares sonidos con la ayuda de las cuerdas vocales, como en el caso del cantante de Aerosmith, hasta llevar el oxígeno de nuestro entorno, filtrando el aire en los bronquios, hasta la sangre a través de los alveolos, para que esta la transporte a todo nuestro cuerpo, asegurando su correcto funcionamiento. En esto también tiene una función vital el corazón que, funcionando como una bomba, transporta todo tipo de nutrientes y partículas por nuestro cuerpo, a través del complejo sistema formado por la arterias, las venas y los capilares. Me sorprendió el caso de los pilotos de la marina, quienes gracias al control de su respiración y de la contracción de sus músculos, son capaces de llevar al cerebro la sangre en una situación límite.

Pero esto no es todo en nuestro cuerpo, contamos con un complejo conjunto de huesos, articulaciones y músculos que nos permiten múltiples rangos de movimiento, a la vez que nos sirven de sostén en nuestra lucha personal contra la gravedad. Asimismo, nos hacen resistir grandes impactos como en el caso de los gimnastas, que aguantaban entre 14 y 20 veces la fuerza de su propio peso.

Uno de los aparatos del cuerpo humano que más me fascina es el reproductor, gracias al cual, con la aparentemente simple unión de dos pequeñas células, el óvulo femenino y el espermatozoide masculino, y tras varios meses de gestación, se genera una nueva vida, la existencia de un nuevo ser humano como lo somos cada uno de nosotros.

Pero, sin duda alguna, el órgano al que debo mayor admiración es al cerebro, pues es él donde nace todo, donde se originan nuestros pensamientos, nuestras percepciones, emociones y sentimientos, nos permite razonar, memorizar, expresarnos, incluso amar. Es lo que nos diferencia y nos hace ser quien somos y nos permite, gracias a su gran capacidad adaptativa, cambiar y mejorar como personas.

En conclusión, creo que el ser humano es una maravilla que en ocasiones se menosprecia o no se tiene en cuenta tanto como debería, sobretodo en esta era tan tecnológica industrial, pero es lo que somos, y aquello que nos permite a habitar este planeta, y es por ello que hemos de aprender a amarlo, cuidarlo y venerarlo.

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