Quiero aprovechar este espacio virtual para compartir una
reflexión acerca de lo que llaman el “deporte rey” y cómo este, a nivel
mediático e internacional, se ha alejado de la raíz del deporte por el deporte
y se ha convertido en un instrumento de control de la población. Asimismo,
mostraré la forma en que, a mi juicio, el fútbol afecta e interfiere en las
personas, a sus sentimientos y actitudes, y a su día a día.
En primer lugar, me alarma ver la
forma en que el fútbol ha adquirido el monopolio de los deportes a nivel mundial,
y más aún en nuestro país. Aquí, la inmensa mayoría de aficionados al deporte
son seguidores de fútbol e infravaloran el resto de disciplinas deportivas.
Pero más exagerado aún es el seguimiento que se le hace en los medios de
comunicación, donde copa a diario los espacios informativos deportivos,
elevando a los jugadores a la categoría de ídolos y semidioses.
A lo largo de los años ha ido aumentando esta perspectiva,
en la cual los jugadores, al igual que las estrellas de cine, o los artistas,
cuentan con innumerables e incondicionales fans, son vistos como seres
superiores y a menudo tratados como tal. Es por ello que cada vez proliferan
más los casos de futbolistas prepotentes y soberbios, con un aparente
sentimiento de superioridad, lo que en realidad supone una máscara tras la que esconder un sentimiento de inferioridad y vulnerabilidad. Estas
personas son figuras relevantes, y representan un ejemplo para muchos, sobre todo
para los pequeños, y es por esto que se debe resaltar el peligro que estas
actitudes y comportamientos conllevan, pues es una manera indirecta de
educarles en valores.

Pero los jugadores no
son sino una pieza más de todo el entramado que constituye el fútbol a día de
hoy. Para empezar, se ha convertido en un verdadero negocio, en el cual se
busca el éxito en las diferentes competiciones para obtener el beneficio
económico que la victoria conlleva. Se mueven descomunales cantidades de
dinero: construcción de estadios nuevos, fichajes y salarios desorbitados,
millonarios contratos de patrocinio y publicidad, merchandising y, para mí, la
pieza clave, la venta de abonos y entradas a los fieles seguidores de cada
equipo.
Me resulta chocante ver los comportamientos de la inmensa mayoría de los aficionados al fútbol. Condicionan sus sentimientos a algo en lo que ellos apenas pueden interferir, que es el curso y resultado del enfrentamiento en el que está implicado su equipo. Sufren, chillan, se alteran, se decepcionan, insultan… Pero también se emocionan, saltan de alegría, se invaden de adrenalina cuando se introduce el esférico en la portería contraria.
Cualquier persona ajena a este mundillo se sorprendería ante tal panorama, pero esto tiene una base y una explicación. Al igual que ocurría en el antiguo Imperio Romano, en la actualidad el deporte es mayoritariamente entendido como una competición en la cual lo que prima como espectador no es la admiración y reconocimiento de la calidad técnico-táctica, la excelencia, la areté griega, sino el seguimiento incondicional a uno de los participantes de dicha competición.
Esta comprensión del fútbol provoca imágenes a las que, por
desgracia, estamos demasiado acostumbrados, como son los insultos a jugadores
del equipo contrario y a sus aficionados, o la violencia entre hinchas,
incluso, aunque es menos común, entre los jugadores de uno y otro equipo.
Pero el tema principal del que quiero tratar es la forma en
la que el fútbol se ha convertido en el circo de la antigua expresión latina: “pan
y circo” (panem et circenses).
Miles,
millones de personas siguen con mayor o menor regularidad las competiciones
nacionales e internacionales, el mercado de fichajes, las apuestas, los rumores
sobre la vida personal de los futbolistas… El fútbol está en las vidas y en el
día a día de una parte importante de la población que, mientras ocupa su mente
en lo concerniente a este deporte, se abstrae de una realidad que merece mayor
atención: la organización del sistema, las desigualdades sociales, las guerras,
la pobreza, la hambruna, la crisis moral que asola a la sociedad capitalista,
el control que la economía y sus títeres gobernantes tienen sobre el pueblo
llano, los abusos de poder, la corrupción… Tantos y tantos temas sobre los que
reflexionar, meditar y debatir, temas que molestarían y preocuparían a muchos
en caso de estar en la voz cotidiana de la población. Para ello se usa el
fútbol, como ocurre con la moda, la prensa rosa o la televisión, sumergiendo a
la sociedad en una nube de comodidad y bienestar, en la que todo marcha bien,
mi equipo sigue marcando goles, no tengo de que preocuparme y todo es felicidad…
¡FALSO! Al igual que tantas otras cosas que nos han enseñado u ocultado, el
fútbol y todo lo que lo envuelve es una cortina de humo, un entretenimiento
banal que nos impide ver más allá, ser conscientes de la realidad en la que
vivimos, una realidad que se puede cambiar, aunque los que se benefician de
ella se opongan drásticamente, una realidad que se mejora con la reflexión y la
actuación consciente, lo cual requiere prescindir de aquello que nos han
maquillado como necesidades indispensables.
Mi reflexión no pretende ir contra el fútbol en sí, pues
este es un deporte colectivo como otro cualquiera, que mucha gente disfruta
practicando, y del que se pueden extraer y aprender grandes valores humanos
como el esfuerzo, el sacrificio, el compañerismo, la cooperación, la educación
o la solidaridad. Mi crítica va dirigida al uso que se hace en la actualidad de
él, aprovechando lo que en un principio era mera afición por un gran deporte, pero
que progresivamente se ha convertido en lo que hoy en día es: un negocio y una
forma de hacer que la gente mantenga sus mentes y sus horas ocupadas, en
definitiva, una nueva herramienta de control social.
Para terminar, os dejo este vídeo y os invito a la reflexión:
Para terminar, os dejo este vídeo y os invito a la reflexión:
Elaborada e interesante reflexión. John CArlin, en el pís del domingo pasado (creo), da un contrapunto interesante en un artículo en pro de los futboleros. UN reto: elaborar un material que sirviera para que adolescentes reflexionaran sobre estas cuestiones. Es lo que se llama un "materia crítico". (Tienes un ejemplo en el blog de la asignatura)
ResponderEliminarHola Lucas!
ResponderEliminarMe gusta cómo tratas todo el tema relacionado con el fútbol que va más allá del deporte en sí, y estoy de acuerdo en que hoy en día es utilizado en nuestra sociedad como una herramienta más para distraer a las masas y si tratas de mirarlo desde fuera te das cuenta de la gran similitud que tiene con el “pan y circo” como bien has dicho. Lo mismo pasa con series y programas de televisión, etc. Así, mientras la noticia principal de un telediario es que un futbolista ha tenido una sesión fotográfica, siguen muriendo personas en todo el mundo de hambre o enfermedades de fácil curación, o siguen habiendo personas desplazadas simplemente por ser de otro color o tener pensamientos diferentes. También es frecuente ver cómo personas que pueden llegar a admirar y enaltecer a jugadores de otros países porque juegan en su equipo luego miran con desprecio a un extranjero que se sienta a su lado en el metro solo por no ser de aquí. Siempre he sido un aficionado al fútbol como deporte en sí y lo he practicado porque me parece un gran deporte, pero a día de hoy es cierto que no sigo en absoluto el fútbol profesional ya que cada día es menos deporte y más negocio y política.
Pienso que los que estamos en esta carrera, puesto que nos gusta el deporte y vamos a estar relacionados con él en un futuro deberíamos poner de nuestra parte y tratar de combatir estos problemas y puesto que hay asignaturas como Educación del Movimiento, llegar a entender bien hasta dónde abarca la palabra educación y no verla como una palabra más definida en el diccionario.
Lo siento por la extensión!
Hemos tenido la misma idea, en nuestro propio blog, me encanta lo que dices y cuanta razón hay en tus palabras.
ResponderEliminarBravo. Emiliano arribas perdiz.
emilianoarribas@gmail.com
http://gatufo.blogspot.com.es/
Hola a todos...... soy amante del fútbol desde que tengo memoria y lo practicare hasta que pueda hacer caños, buenas gambetas, pases de profundidad y desbordes por las laterales ;) .... sin embargo NO soy un hincha aguerrido que puede llegar a matar o hacerle daño a otro por un marcador en contra, de echo no poseo camisetas de equipos reconocidos internacionalmente y tampoco ninguna de los de mi país ¿porqué?....porque hay muchas personas que al igual que yo NO son hinchas y saben que el fútbol no significa saltar, gritar y lanzar papeles a la cancha.... el dominio del cuerpo y del balón es en donde está la verdadera magia del fútbol y la mejor forma de disfrutarlo y respetarlo es estando dentro del terreno de juego y aprendiendo de los cracks que están en temporada (que ganen mucho o poco me es lo de menos, que sean prepotentes o no también... ellos son personas como nosotros y el dinero corrompe... no voy a negar que admiro a grandes estrellas del fútbol mundial como Ballotelli, Cristiano, Messi, Neymar, James etc...pero a los que más admiro son a mis amigos y familiares con los que he jugado durante mi carrera "amateur" de fútbol xD porque me han regalado las mejores batallas y me han ayudado a surgir en este deporte y a aprender mucho)... así como el Rockero que esta atento de sus grupos favoritos, y su guitarrista preferido, o los Gamers que están detrás de sus videojuegos, o los D´Js en sus consolas o lo que sea....todos tenemos algo que nos apasiona y que implícitamente está rodeado de medios de comunicación que alteran y exageran la información para distraer o distorsionar la realidad y bla bla bla....los amantes del fútbol también tenemos derecho a ver lo que nos gusta... creo que tu artículo castiga al fútbol por despertar tantas emociones en la gente y pues si lo vemos de esa forma TODO son distracciones y tendríamos que replantearnos una nueva sociedad en donde TODOS estemos concentrados en lo mismo... sin partidos de fútbol, sin conciertos de ningún genero musical, sin NBA, el Tour de France, la MLB, la F1, la NFL, Wimbledon, los juegos olimpicos, los Rally etc*10^1000..........obviamente sigo las Ligas y estoy atento a las noticias que tienen que ver con esta disciplina, y no me siento mal por ello ni me siento un estúpido por ver un buen partido de Champions League..... esto no me impide estar al día de la situación de mi país y del mundo... también me manifiesto cuando no estoy de acuerdo saliendo a marchar exigiendo lo que es justo.
ResponderEliminarsalu2
Estoy de acuerdo con lo que se comenta en la NOTA; felicito a su autor, por esfuerzo y el valor que se requiere hablar del tema. Ojala, se trabajase más en construir sociedades pensantes, algo tan difícil de lograr, pero que a través de las personas que creemos que eso posible, se puede ir logrando. A mi me suceden casos en aula, donde los estudiantes, visibilizan el efecto negativo por no ocuparse en cosas reales, como las que se comentan.
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